Mas café por favor: Quince minutos de dudosa fama
Cómo ser Rob Zombie sin ser un astro del metal.
Mas café por favor: Quince minutos de dudosa fama
Cómo ser Rob Zombie sin ser un astro del metal.

El pasado Jueves 1 de junio el Auditorio Nacional comenzó a retumbar a eso de las ocho y media de la noche. Los estrepitosos acordes de Al fin sucede pusieron de pie al público y los gritos de emoción dieron inicio al frenesí rockero. Había comenzado la Gira Ahí Vamos 2006 de Gustavo Cerati.
En un escenario sencillo, adornado de forma sencilla por un cuadro de reflectores y nueve pantallas llenándolo, Cerati mostró su repertorio para la gira de éste año. Ejecutando en su totalidad el nuevo disco e intercalando con canciones de sus otros discos, inclusive de Soda, no hubo quién quedara insatisfecho después de dos horas de un rock que a los fans de antaño hace recordar los buenos tiempos de Sodamanía y a los más jóvenes nos hace saltar y cantar como intentando estallar en cada rasguido de guitarra.
Como decía, la Sodamanía no se ha ido y temas como Planta, Toma la ruta y Té para tres en versión Comfort y Música para volar hicieron que los veintetreintañeros se llevaran las manos a la boca para no dejar escapar el aliento y corear al ex-Soda. Sin embargo, es difícil (al menos para mi) encontrar los puntos culminantes del concierto cuando en cada canción se podía sentir el ansia de todos por escuchar lo que fuera; el ritmo hipnotizante e inesperado de Paseo inmoral, la letra nostálgica de Vivo, de la calma al delirio con Tu medicina, un viaje al otro mundo en Medium y al cruzar el Puente, un emotivo final, agradeciendo que todo el universo se haya confabulado para estar ahí y disfrutar un poco de buena música.
Esto no es una reseña, son solo párrafos de un ferviente fan
PD: Muchos saludos a los que estuvieron ahí conmigo.